La ‘otra’ Champions: el ‘agosto’ hostelero en frente de los vecinos hartos del turismo de borrachera

La 'otra' Champions: el 'agosto' hostelero en frente de los vecinos hartos del turismo de borrachera

Los apasionados del Liverpool entonan ya antes de cada partido en Anfield su icónico ‘You’ll never walk alone’ y no extrañaría que se animaran a corearlo este sábado en las gradas del Wanda Metropolitano. De lo que no cabe duda es de que los reds no han dejado pasear solo a su equipo hasta la villa de Madrid. Al lado de sus vecinos de la ciudad de Londres, por vez primera en las lides de una final de Champions, atestan hoteles y pisos turísticos, e inclusive cámpines y furgonetas alquiladas.

La cantidad estimada de llenes de los dos clubes llegados a la capital supera los setenta, que van a gastar una media de trescientos euros por persona en ocio y gastronomía, conforme el directivo general de Hostelería la villa de Madrid, Juanjo Blardony. De este modo, los hosteleros aguardan hacer una ‘caja’ que ronde los dieciocho millones. Sin embargo, la Confederación de Empresarios Madrileños (CEIM) cifra el cómputo global del impacto económico que el acontecimiento producirá en la urbe en sesenta y 2 con cinco millones.

La patronal defiende que la celebración de esta cita con tan extensa proyección internacional -la audiencia puede superar los trescientos cincuenta millones de espectadores- producirá un esencial impulso promocional para la ‘marca Madrid’ en el mundo entero. «Acoger estos sucesos favorece nuestra imagen y prueba que la capital española es una urbe moderna, con buenas infraestructuras y segura», apuntan.

La ocupación hotelera roza el noventa y cinco por ciento y la demanda ha disparado el costo medio de una habitación para este 1 de junio, que ronda ya los trescientos euros por persona. Este costo exorbitante en los hoteles, que se ha audaz a criticar el propio adiestrador del Tottenham, Mauricio Pochettino, se tradujo en un substancial incremento de las opciones alternativas habitacionales, con miles y miles de vecinos colgando el cartel de ‘se alquila’ a sus domicilios. No obstante, sus ofertas tampoco son accesibles para todos y cada uno de los bolsillos: en los aledaños del estadio, las residencias anunciadas por particulares han alcanzado los siete mil euros, conforme la página web de seguros Acierto.com.

Más de treinta y dos personas se alojarán en pisos turísticos gestionados por Airbnb, tal y como la compañía ha corroborado. Otros cinco mil han optado por ahorrar y han recurrido al alquiler de furgonetas, como a cámpines. Se han contabilizado reservas en bungalós y cabañas ubicados a más de sesenta quilómetros de la villa de Madrid y la asociación Cámpines de la capital española prevé que cinco mil británicos pernocten en sus negocios con estancias de hasta 4 o bien 5 noches.

El ‘Comando Loctite’, al rescate del Centro

En frente de los mercaderes y dueños de alojamientos ‘contagiados’ por el ‘efecto Champions’, se hallan los vecinos de Centro, hartos de verse rodeados -de nuevo- por el turismo de borrachera. «Lo que vienen no son abuelas que van al MuSeo del Prado, vienen un montón de hooligans que salen a emborracharse», señala la organizadora vecinal de la capital de España Centro, Leticia García.

Aparte de cargar contra los macroconciertos organizados en la Puerta del Sol que «fomentan» el consumo de alcohol, los moradores del distrito han comenzado un sabotaje contra los dueños de los pisos turísticos y sus inquilinos de acento inglés. Entendidos de que los arrendadores dejan las llaves de sus casas a estos últimos en cajas con candados cerca de los portales, se han dado un paSeo por la zona en pos de este particular ‘check in’ para ‘adornarlo’ con pegamento y eludir que puedan abrirse.

El ‘Comando Loctite’, como se han autodenominado, no pierde el tiempo en su lucha contra este «grave problema de seguridad» al que se exponen al no darse ese contacto anterior entre las personas que alojan y los visitantes. «No verifican su identidad y, con alarma antiterrorista, es un riesgo», apuntan.

En áreas como Colón y Goya, la preocupación es otra. Muchos hosteleros temen a los miles y miles de apasionados que no tienen billetes para poder ver el encuentro desde el feudo colchonero. Frente a las posibles reacciones desmandadas de los entusiastas del Liverpool y el Tottenham, ciertos prefieren una retirada a tiempo a padecer la derrota en sus instalaciones.

Las «malas experiencias pasadas» les fuerzan a intentar ahorrarse percances la tarde-noche del sábado y estrecharán las medidas de seguridad o bien aun van a cerrar. Sin embargo, hasta ese momento proseguirán sirviendo cientos de barriles de cerveza, unos 3 al día en frente de los 2 a la semana frecuentes para llenar el total de un millón de litros de venta estimados.

El drama de las entradas

Si localizar alojamiento económico es un drama, lograr entradas, de este modo sea a costo de oro, se antoja poco menos que una utopia. La UEFA puso diecisiete localidades a predisposición de cada equipo, aparte de otras cuatro mil que mismos se ocuparon de despachar desde su página web. Pese a que el Wanda Metropolitano tiene capacidad para cobijar a sesenta y 3 y quinientos ánimas, el máximo organismo del futbol mundial decidió reservarse veinticinco y quinientos y la reventa de las treinta y ocho que sí sacó a sorteo alcanza cifras estratosféricas.

De este modo, en los últimos días resulta una escena prácticamente rutinaria ver a los llenes deambulando por plazas y vías en el centro con carteles en los que anuncian que adquieren billetes bajo un sol de justicia. Por probar suerte que no quede. El inconveniente se produce si adquieren, cegados por la pasión que les mueven los tonos de sus amores, tiques falsos como los que ha intervenido la Policía Nacional, que el pasado veintinueve de mayo detuvo a 3 italianos cuando trataban de vender veintiuno entradas ‘fake’ en Las Rosas.

Para supervisar a las miles y miles de personas sin entrada, la urbe se halla blindada. Los efectivos de Seguridad y Urgencias han desplegado un extenso y meditado dispositivo de protección que incluye escolta por la parte de la Policía Municipal a los llenes hasta el estadio. Además de esto, trescientos ochenta obreros se ocuparán de adecentar la riada de latas y botellas que van a dejar a su paso. Un dron va a acompañar a los más de cuatro mil doscientos agentes que van a trabajar en la operación ‘Albión’. Proseguiremos notificando.

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