La renovación en Podemos comienza por su sede

Los obreros ya están procediendo a las tareas de desescombro del edificio. (Chema Barroso)

«Edificio entre medianerías con testera norte de veintitres con cero metros a calle Francisco Villaespesa y testera sur de veintiuno con treinta y cuatro metros a calle Trueba. Consta de planta sótano con empleo de garaje, planta baja, entreplanta, planta primera y planta segunda». Esa es la descripción del edificio en el que se situará, cuando concluya la reforma, la sede nacional de Podemos a la que podría unirse, asimismo, la de Podemos Comunidad de la villa de Madrid. La capacitación que lidera Pablo Iglesias ha licitado las obras de dicha superficie -que constará de 2.193,78 metros cuadrados en suma- pese a que el trastazo electoral acarrea consecuencias económicas.

Podemos perdió en las elecciones generales veintinueve miembros del Congreso de los Diputados en el Congreso y se quedó fuera del Senado. En otro género de números, se ha quedado sin uno con cinco millones de euros que recibía de las subvenciones públicas que el Estado da a cada partido en función de su representación institucional. Eso sin contar las pérdidas que asimismo ha amontonado el veintiseis de mayo en los comicios autonómicos y municipales, en los que, en el caso de la capital española, no concurrió al Municipio de la capital y se quedó solo con diez miembros del Congreso de los Diputados en la Reunión (de veintisiete).

La reforma va a costar, conforme el documento publicado en el sitio web, 649.936,68 euros. Además de esto, conforme múltiples medios -Cope, 4, OkDiario, ABC…- el partido habría alterado el alquiler actual de la calle Princesa (2 plantas de un total de mil metros cuadrados en un edificio a la vera de Plaza de España) por el que paga doce euros por mes por la adquisición de esta propiedad que ascendería a unos un par de millones de euros (más la reforma). Madridiario ha intentado, sin éxito, confirmar estos datos.

A pesar de todo, Iglesias ha dedicido proseguir adelante con sus planes -ya pensados «mucho ya antes» de las citas con las urnas, conforme múltiples fuentes del partido- y, cuando los obreros acaben con el «acondicionamiento y reestructuración» del edificio, Podemos se mudará de Princesa a Urbe Lineal.

La nueva sede de Podemos va a ser un viejo edificio de TransHotel ubicado en la C/Francisco Villaespesa, dieciocho, en Urbe Lineal. (Chema Barroso)

De esta forma, el partido morado que abanderó «el cambio» ha dado el paso inicial cara su renovación. El segundo es el cambio de puesto de Pablo Echenique, que va a dejar la Segregaría de Organización a cargo del miembro del Congreso de los Diputados Alberto Rodríguez; y, el tercero, la renuncia de Pablo Bustinduy, errejonista que hasta el momento ocupaba la Segregaría de Internacional del Consejo de Coordinación y que va a ser reemplazado por la eurodiputada Idoia Villanueva.

Las dos modificaciones en la Ejecutiva del partido se oficializarán este fin de semana, cuando se celebre la asamblea del Consejo Ciudadano Estatal (CCE) en el que examinarán los malos resultados de las elecciones y discutirán sobre el futuro de la capacitación y el camino a emprender para recobrar a sus votantes perdidos. Hay voces que aun solicitan la retirada del propio Iglesias por estimar que su temporada ya tocó a su fin. Hay quien estima que ha de ser una mujer la que lidere el partido. Y hay quien apuesta por festejar lo antes posible un Vistalegre III a fin de que los componentes morados decidan sobre su nuevo líder o bien líder.

En la futura sede de Podemos todavía continúan pegados carteles electorales de sus asociados de alianza, IU. (Chema Barroso)

Por el momento, todo prosigue en el aire y esta situación afecta asimismo a la organización territorial de Podemos en la Comunidad de la villa de Madrid que, regida por un «equipo técnico» (gestora), va a deber enfrentarse asimismo a su refundación. Exactamente, es Ramón Espinar -el viejo líder regional del partido- quien en los últimos días es más crítico con sus aún compañeros de partido y demanda una «renovación». El exdiputado de la Reunión y exsenador estima que la mano de hierro de Iglesias ha eliminado la «pluralidad» del partido y es quien pide la celebración de una Reunión Ciudadana. Sin embargo, -como otros críticos- ve prioritario reordenar el partido ya antes que los cargos. «Esto no va de recortar cabezas, sino más bien de redefinir el rumbo», sentenció Espinar este miércoles. Por el momento, Podemos no le ha hecho caso a lo que considera una «opinión de un componente más». La auténtica renovación, en consecuencia, se va a hacer aguardar.

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